Cinco Razones para adoptar un perro

1. Salvas dos vidas

Lamentablemente, en España es recogido un perro cada tres minutos por alguna Asociación, perrera o protectora animal. En el año 2010, fueron abandonados un total de 109.074 perros, cifra que entre 2011 y 2012 ha aumentado debido a la situación económica del país. Debido al espacio limitado de muchas perreras españolas, diariamente los trabajadores y voluntarios tienen que tomar la dura decisión de sacrificar algunos perros que no han sido adoptados.

El número de sacrificios animales podría reducirse notablemente si más gente adoptase perros en lugar de comprarlos. Adoptando en una protectora animal salvas dos vidas: la de la mascota que adoptas, y la del nuevo perro que puede ser recogido de la calle teniendo una nueva oportunidad de vivir al quedar un hueco libre en dicha protectora.

2. Adoptas una mascota sana

Los voluntarios de las protectoras animales, se implican muchísimo en cada uno de los perros albergados en sus centros. Cumplen a rajatabla un calendario de vacunaciones, desparasitaciones y esterilización / castración.

Esto nos garantiza que estamos obteniendo un perro sano. Además, en muchas ocasiones los perros que sufren secuelas psicológicas debido a malos tratos por parte de humanos, no son puestos en adopción hasta que se han recuperado totalmente.

Cuando adquirimos un perro en una tienda o “granja de perros”, debemos tener en cuenta que en la mayoría de ocasiones estos perros provienen de países del este y que han sido transportados en condiciones lamentables, por no hablar de que puede que no hayan recibido una vacuna en su vida aumentando así el riesgo de enfermedad durante el transporte. Si quieres una raza concreta y además estar seguro de que será un perro sano, acude a criadores profesionales de dicha raza y asegúrate de que puedes conocer y pasar un tiempo determinado con los padres y las crías para estudiar su comportamiento. Además, exige la cartilla de vacunaciones con la entrega del cachorro. Y ten en cuenta que esta opción te saldrá posiblemente muy cara.

3. Ahorras dinero

Adoptar una mascota en una protectora es mucho más barato que comprarla en una tienda o criadero. ¡Eso está claro! Pero además, en la mayoría de casos al adoptar se te entregará el animal vacunado, desparasitado, con el chip puesto e incluso castrado o esterilizado. Es conveniente (e incluso en algunas asociaciones, obligatorio) hacer una donación que cubra estos gastos teniendo en cuenta que la mayoría de protectoras obtienen grandes descuentos en todos los servicios veterinarios. Esta donación debería oscilar entre los 50 y 100 €. No olvides tener en cuenta que si hubieses pagado por tu nuevo perro, podrías llegar a gastar hasta 300€ entre todos los cuidados necesarios de un cachorro.

4. Te sentirás mejor

Los animales tienen un don natural para ponernos a todos una sonrisa en la cara en cualquier momento del día. Además, está demostrado que son psicológica, emocional y físicamente beneficiosos para el ser humano.

Compartir nuestro hogar con un animal de compañía puede ofrecernos un sinfín de satisfacciones: enseñar a los más pequeños de la casa a respetar y amar a los animales, tener una excusa para dar un paseo, salir al campo... además reduce la sensación de soledad que en ocasiones sienten los más mayores.

5. No alimentas el negocio de las granjas de cachorrros

La mayoría de cachorros criados en una granja o factoría animal, son tenidos en condiciones muy pobres e insalubres, sin apenas cuidados veterinarios básicos. Los padres de los cachorros son mantenidos en jaulas para reproducirse una y otra vez durante años y sin compañía humana. Cuando ya no pueden seguir reproduciéndose simplemente son “despedidos” (algunos son sacrificados, abandonados o malvendidos). Los cachorros criados en estas granjas son vendidos a tiendas animales, a través de Internet o de anuncios clasificados en periódicos a cualquiera que quiera pagar por ellos.

Comercializados como procedentes de grandes criadores profesionales, estas fábricas de perros se aseguran de que los compradores nunca sabrán la procedencia real del perro. Muchos de estos perros tienen serios problemas de salud o de comportamiento que puede que no aparezcan en meses. Pueden surgir enfermedades que costarán mucho dinero tratar, y lo peor de todo es que la mayoría de estos casos no tienen solución.

Desafortunadamente, mucha gente no tiene idea de que las fábricas de animales existen, así que cuando compran un perro en una tienda o a través de Internet están alimentando involuntariamente esta cruel industria.

Adoptando un animal, puedes estar seguro de que no estás promoviendo estas crueles fábricas de cachorros con tu dinero.Las granjas de perros continuarán existiendo hasta que la gente deje de adquirir sus perros. Antes de comprar un perro, visita varias protectoras animales de tu ciudad; verás cómo tienen decenas de sanos, sociables y preciosos perros tanto cachorros como adultos (incluyendo perros de razas puras) esperando que alguien les quiera llevar a su casa. Tu casa.